
El Moto Z de Lenovo llegó hace poco al mercado de los equipos gama alta, para ofrecer una alternativa aún más potente y delgada a los Motorola Moto X. Uno de los aspectos destacados del Moto Z es su extrema delgadez, aunque la protuberancia que marca la forma de la cámara no es muy estético.
Las pruebas de este tipo ensayan la resistencia de un teléfono a agresiones de todo tipo, y que nos muestran hasta qué punto el teléfono puede resistir a ellas. La prueba del Moto Z comienza con distintos arañazos sobre la pantalla lo cual demuestra que este resiste bastante bien a los arañazos, y que sólo en las profundidades más altas se pueden apreciar estos en la pantalla del terminal.
El equipo también ha sido pasado por cuchillas acabando rápidamente con el altavoz frontal superior del teléfono y degradando el lector de huellas hasta que este deja de funcionar correctamente con cierta facilidad.
En general la superficie de la carcasa no resiste bien los arañazos y estos son bien visibles. En cambio el cristal de sus cámaras de fotos se muestra muy resistente y apenas se altera por el paso por su superficie de la cuchilla.
También en la prueba ponen llamas en la pantalla del Moto Z para demostrar una vez más que esta se comporta de forma excelente y muy resistente. De hecho después de bastante tiempo en contacto con el fuego no consigue que esta se deforme o se oscurezca.
En la prueba de resistencia a doblarse el Moto Z no puede soportar la presión, y aunque consigue resistir y no partirse, sí se deforma con cierta facilidad y queda curvado.

